miércoles, 22 de noviembre de 2017

La familia en la sociedad de hoy.

La familia en la sociedad de hoy

Como si de un árbol se tratase, la raíz o, mejor dicho, las profundas raíces de la sociedad actual y la de siempre las ha forjado la familia.
La familia es el todo y la nada a la vez, y me explico.
Es el todo, porque es nuestra esencia misma, nuestra forma de ser, nuestro pasado y nuestro futuro. En definitiva, nuestra organización natural en la sociedad.
Es la nada, porque sin su existencia estamos perdidos. Iríamos sin rumbo y sin identidad.
Quien pretendidamente ataca los valores de la familia, está haciendo que se reblandezcan los cimientos de la sociedad en la que vivimos.
No había conocido hasta ahora cómo se aísla del discurso político de los valores de la persona lo más sagrado que posee, que es la familia. A la unidad familiar se le debe su gran entramado y tejido social, que es la esencia misma de su propia identidad.

La familia cristiana debe estar basada en el amor y el respeto mutuos. Amor de pareja y amor y ejemplo para con los hijos. Esa es la base pero también los cimientos sólidos de nuestra sociedad más primaria, más elemental. Sobre ella se podrá construir todo lo que queremos, pero no conseguiremos una verdadera sociedad del siglo XXI si ésta no está basada en el amor al prójimo.
Cuando se aparta de la vida la figura de Dios, dejándola fuera o de forma separada del concepto familia, no se puede ser indiferente. La educación de los hijos, el derecho a elegirla cómo, cuándo y dónde, es un acto personal y meditado de los padres o de quien tuviera la custodia o responsabilidad sobre ellos.

En una sociedad mayoritariamente católica, son muchas las voces que imploran basta ya, desde el mayor respeto a otras posiciones. Pero sospecho que este Gobierno anda sordo a determinadas demandas y sigue los pasos laicistas a los que ya nos tiene acostumbrados.


Canción para niños, Mi familia


El mono silabo y la familia dedo